viernes, 14 de noviembre de 2008


Demencia:el camino más alto y más desierto.Oficio de las máscaras absurdas; pero tan humanas.Roncan los extravíos;tosen las muecas y descargan sus golpes afónicas lamentaciones.Semblantes inflamados;dilatación vidriosa de los ojos en el camino más alto y más desierto.Se erizan los cabellos del espanto.La mucha luz alaba su inocencia.El patio del hospicio es como un banco a lo largo del muro.Cuerdas de los silencios más eternos.Me hago la señal de la cruz a pesar de ser judío.¿A quién llamar?¿A quién llamar desde el camino tan alto y tan desierto?Se acerca Dios en pilchas de loquero,y ahorca mi gañote con sus enormes manos sarmentosas;y mi canto se enrosca en el desierto.¡Piedad!.
Jacobo Fijman.

2 comentarios:

Insensatez dijo...

que idolo ese jacobo

Insensatez dijo...

jajaja yo soy tu unica seguidoraa